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sábado, 26 de noviembre de 2016

 Se acaba la guitarra cuando el sonido se escucha lejano.
Si en vez del eco se siente el suelo,
es que estamos acabados.
Si no vemos el cielo, no podremos ver nada mas que el suelo.
Y entonces, el eco de nuestros pasos,
confundirá eco, suelo y vida;
Y entonces la sangre será eco
el suelo será vida
y el eco será recuerdo;
y la vida será un eco
de lo que dijimos.

domingo, 28 de agosto de 2016

Leishmaniosis: ¿Vacuna o engaño?

Desde hace un par de semanas, mi perro, mi querido Odín, un bichón maltés creado para dar cariño y alegría, vuelve a sufrir una de esas terribles crisis que cada vez le dan más a menudo y por más tiempo, y que le causa una enfermedad autoinmune que le fue detectada en el Hospital Vetsia de Madrid cuando le llevamos porque apenas podía respirar, no podía coordinar movimientos y le era imposible mantenerse en pie. Odín se estaba muriendo.
Tras unos días de internamiento en los que le realizaron todo tipo de pruebas y le aplicaron diversas terapias, lograron estabilizarlo y gracias al magnífico veterinario y su equipo que llevaron el caso, empezamos con una terapia consistente en una macedonia de medicamentos, inhaladores y dieta controlada, que al final (tras más de dos años) logramos reducir hasta conseguir una estabilidad aceptable.
El gasto en todo ello ha sido grande, pero no importa; porque  Odín es parte integrante de la familia y, a pesar de no estar económicamente en las mejores condiciones, hemos ido haciendo el esfuerzo.
La crisis se produce de vez en cuando y consiste en decaimiento general, falta de apetito y mucho dolor, que manifiesta mediante quejidos en cuento intenta moverse.
La veterinaria que nos convenció para ponerle la “vacuna” nunca ha reconocido que la enfermedad de Odín fuese causada por ese veneno que, según pasa el tiempo, tiene más evidencias de que ha sido simplemente un experimento para España y Portugal, que es donde se utiliza masivamente, ya que en la Unión Europea se emplea en casos muy graves y concretos. En realidad, nunca se estudió su efecto a largo plazo sobre diferentes razas caninas y, como siempre, toca a los mismos servir de conejillos de indias.
Pero con la Iglesia hemos topado. Las multinacionales farmacéuticas tienen que hacer caja y esto es un negocio, señores. Mal de muchos negocio de pocos.
He encontrado un blog en el que su editor muestra una opinión que corrobora mi idea y lo transcribo a continuación, dejando también su enlace.
Por favor, leedlo con atención y obrad en consecuencia:
“””””El timo de la vacuna de la leishmania
Cosas que debes saber si tienes un perro sobre la Leishmania y su supuesta vacuna.

Lo que voy a exponer en este artículo no es una investigación científica ya que, obviamente no estoy cualificado para realizarla. Lo que describiré en estas líneas son mis opiniones basadas en la experiencia mía y de varios veterinarios y profesionales caninos y sufridas en las propias carnes de mis perros.

Información genérica sobre la leishmaniasis:
La leishmaniasis canina es una grave enfermedad causada por un parásito, que se transmite a través de la picadura de un mosquito. Requiere un tratamiento paliativo y no curativo y, una vez que se contrae, hay que hacer controles periódicos para prevenir posibles rebrotes tras recibir el tratamiento.
El foco de transmisión de la leishmaniasis, tanto en personas como en perros, es un mosquito hembra. Esta es una enfermedad endémica y estacional, con muy poca incidencia en humanos. (…) En el caso de los perros, la enfermedad sí puede llegar a revestir mucha gravedad si no se detecta y trata a tiempo. …. (FUENTE:http://www.consumer.es/web/es/mascotas/perros/salud/2012/04/02/208566.php)

La leishmaniasis (o leishmaniosis) es un conjunto de enfermedades zoonóticas y antroponóticas causadas por protozoos del género Leishmania. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad van desde úlceras cutáneas que cicatrizan espontáneamente, hasta formas fatales en las cuales se presenta inflamación grave del hígado y del bazo. La enfermedad es una zoonosis que afecta tanto a perros como a humanos. Sin embargo, animales silvestres como liebres, zarigüeyas, coatíes y jurumíes, entre otros, son portadores asintomáticos del parásito, por lo que se los considera animales reservorios.
El agente se transmite al humano y a otros animales a través de la picadura de hembras de los flebotomos, un grupo de insectos chupadores de sangre pertenecientes a los géneros Phlebotomus del Viejo Mundo, (Europa, África y Asia) y Lutzomyia en América, … (FUENTE:http://es.wikipedia.org/wiki/Leishmaniasis)

Información sobre la supuesta vacuna:
Lo que nos vende VIRBAC el laboratorio que la fabrica: 
(…) Hasta ahora, los métodos de prevención contra la leishmaniosis canina se habían limitado a la reducción del hábitat de estos insectos, del contacto con el perro mediante el uso de insecticidas o repelentes. Ahora, y por primera vez, hay una vacuna contra la leishmaniosis canina disponible en Europa. (…) (FUENTE: www.virbac.es/leishmaniosis).

Basta con hacer una búsqueda en Google para encontrar opiniones a favor y en contra de esta vacuna, por lo que no voy  aburrir con multitud de citas. A quien le interese conocer más ya sabe cómo buscar.

Lo que he comprobado:

Basándome en la observación de múltiples casos que luego expondré más abajo, he llegado a las siguientes conclusiones, algunas más evidentes que otras. No tengo pruebas de las afirmaciones que hago a continuación, pero sí varias evidencias que lo corroboran. 

1.                 La Leishmania es un parásito, no un virus, por lo que no cabe hablar en ningún caso de vacuna. Las vacunas consisten en inocular una dosis mínima del virus para que el organismo cree anticuerpos y los almacene para que, si está en contacto con la enfermedad más adelante, el organismo fabrique más rápidamente esos anticuerpos.
2.                 La supuesta vacuna, según informa el propio laboratorio, altera la forma en la que el perro reaccionará a una supuesta infección por el parásito… Vamos, que no se sabe bien qué es lo que hace.
3.                 Las pruebas de la supuesta vacuna son muy limitadas. Se han realizado con 40 perros de la misma raza durante dos años. Nadie sabe qué pasa después de este tiempo ni cómo reaccionan perros de otras razas.
4.                 La supuesta vacuna se administra masivamente solo en España y Portugal. En otros países europeos no existe o bien su uso es marginal. El laboratorio ha elegido a nuestras mascotas como conejillos de indias.
5.                 La supuesta vacuna tiene descritos y comprobados multitud de efectos secundarios en el momento de su administración. Además, se ha comprobado que en perros de raza pequeña acelera y agrava otras enfermedades que pudieran estar latentes y aún no se hubieran manifestado.
6.                 La supuesta vacuna enmascara positivos en los test de leishmaniasis posteriores. La enfermedad se hace más difícil de detectar por los profesionales.
7.                 Hay muchos casos (en mis propios perros hay dos y tanto veterinarios como profesionales caninos me han referido muchos más) de Leishmaniasis en perros vacunados y con los recordatorios anuales al día. Por tanto, la supuesta vacuna no es efectiva.
8.                 En mis casos, desconozco si es norma habitual, la infección se ha producido a los tres años de la supuesta vacuna (es decir, con la dosis original más dos recordatorios). Este caso no fue probado por el laboratorio que solo la experimentó durante dos años (ver el punto 3).
9.                 Por todo ello cabe hablar sin ningún lugar a dudas de timo con la connivencia de las autoridades sanitarias españolas.

Pero entonces, ¿qué hacemos?
En primer lugar, no vacunar bajo ningún concepto a nuestras mascotas. No soy un activista ni tenía nada en contra del laboratorio. En absoluto. Afirmo esto porque tengo en casa cuatro perros vacunados con CANILEISH y dos de ellos han padecido la enfermedad tras ser vacunados (El 50%).

La mejor forma de proteger a vuestros animales y la única realmente efectiva es evitar en la medida de lo posible que les pique el puñetero mosquito. Para ello las mejores medidas son:
·                     Evitar que el perro esté a la intemperie en los momentos de más riesgo (atardecer y amanecer en primavera y verano).
·                     Evitar zonas de alta densidad de mosquitos en los paseos (zonas pantanosas y zonas cercana a la presencia masiva de ganado).
·                     Un collar antiparasitario (el que todos anuncian como el mejor es el Scalibur) desde la primavera al final del otoño.
·                     Pulverizar a tu perro con un insecticida rebajado con agua sobre el pelo (especialmente la grupa y el lomo) o utilizar pipetas insecticidas.
·                     Realizar un test de leishmania al empezar cada invierno (cuando ya no haya mosquitos). Si durante la época de alto riesgo el perro ha sido infectado, la mejor forma de ayudarle es la detección precoz de la enfermedad.
Y si has tenido la mala suerte de que tu compañero haya contraído la enfermedad, ponte en manos de un buen veterinario aunque en esto también hay diferencia de criterios en cuanto al medicamento a emplear y la vía de administración.
Aquí no me atrevo a aconsejaros aunque en mi caso la combinación de Glucantime subcutáneo con Alopurinol por vía oral (para evitar recaídas posteriores) parece lo más efectivo.

Mi experiencia.


Para terminar, os relataré algunos de los datos que me han llevado a las conclusiones que he expuesto anteriormente.

De los veterinarios que he consultado, la mayoría están en contra de la vacuna y no llegan a ponerse de acuerdo en los porcentajes que evitan y en los efectos secundarios. De los profesionales caninos (adiestradores, cuidadores, etcétera) con los que he hablado, curiosamente todos coinciden en que la vacuna “no sirve para nada”.
Yo he tenido tres casos de leishmania. En una primera etapa, de cuatro perros sin vacunar, uno contrajo la enfermedad a los 12 años de edad. Fué tratado con glucantime intravenoso solamente. Se curó, pero a los cinco meses la enfermedad volvió con mayor virulencia aún y hubo que sacrifricarlo.
En esta segunda etapa, de cuatro perros vacunados (uno hace unos ocho meses, otro hace dos años y dos hace tres años y medio), las dos perras vacunadas hace tres años y medio (y con dos dosis anuales de recordatorio) y con 5 y 6 años de edad han contraído la enfermedad. Puede ser casualidad y la población de mi propia encuesta es muy corta (como la del laboratorio, por otro lado), pero he pasado de un 25% de casos sin vacuna a un 50% de casos cuando los he vacunado.
Curiosamente, hablando con un amigo responsable de una cantidad de perros importantes y cuya identidad voy a ocultar por motivos obvios, me comenta que inicialmente se vacunó a una serie de perros y que varios de ellos han contraído la enfermedad o han desarrollado al poco tiempo otras enfermedades que no habían manifestado con anterioridad. El resto de los perros no fueron vacunados y la incidencia de la leishmaniasis en ellos está siendo menor.
Por otro lado, la clínica veterinaria que está tratando a las perras me comenta que no es un caso aislado el de contagio de perros después de ser vacunados y que tienen varios casos. Lo mismo me han comentado algunos otros veterinarios y profesionales.
El precio de la supuesta vacuna es excesivo en cualquier caso pero es que además de mostrarse ineficaz contra la leishmania arroja muchas dudas sobre su incidencia en otras enfermedades, sus reacciones adversas y su propia culpa en el contagio de los perros vacunados a partir de unos años de la vacunación.

He preguntado al laboratorio y, obviamente, no me han contestado. Al fin y al cabo soy, como muchos otros, una muestra despreciable dentro de sus estadísticas y una posible molestia en su cuenta de resultados.

Así que he decidido ser una mosca cojonera sumándome a los movimientos que exigen al Ministerio de Sanidad la retirada inmediata de la vacuna y dando testimonio de mi experiencia a cualquiera que investiga sobre el asunto.

Si has leído hasta aquí, gracias por aguantarme la brasa. Y como lo habrás leído porque seguramente tengas perros y, ojalá que no, alguna mala experiencia como la mía, te animo a unirte a la lucha contra este timo organizado.

De momento, te sugiero que entres en
dónde encontrarás información y varios testimonios sobre el asunto.””””


lunes, 22 de agosto de 2016

NUTRICOSMÉTICA, LA OPCIÓN MÁS NATURAL

SOMOS LO QUE COMEMOS

La nutricosmética se ocupa de la belleza desde el interior, una tendencia en auge.

Pero, ¿sabemos realmente qué son los nutricosméticos?
Son productos alimenticios que, administrados siguiendo las indicaciones del fabricante, poseen unas determinadas propiedades que afectan favorablemente al aspecto del cabello, las uñas y la piel, protegiéndolos y/o manteniéndolos en buen estado.

Una piel sana cumple con la función barrera para mantener el equilibrio entre el entorno interno y externo del cuerpo. La piel requiere nutrientes y minerales específicos para mantener este equilibrio dado que está sometida a cambios constantes por factores ambientales y asociados con el proceso de envejecimiento.  En este sentido, hay ciertas sustancias corporales cuyos niveles de producción descienden con la edad, afectando a la flacidez de la piel, como por ejemplo, la elastina, la decorina o el colágeno.

Además, el actual ritmo de vida, una dieta desequilibrada y el estrés son factores que dificultan obtener todos los componentes necesarios para mantener la piel en buen estado. De ahí, el interés creciente en los nutricosméticos como complementos alimenticios para ayudar a reducir estas deficiencias.

lunes, 4 de abril de 2016

La novación del crédito hipotecario puede costarle cara al deudor.

 Sabemos que las escrituras públicas de novación modificativa de préstamos y créditos hipotecarios contraídos con entidades financieras a las que se refiere el artículo 2 de la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de Mercado Hipotecario, están exentas de la cuota gradual del Impuesto de AJD, pero siempre que la modificación se refiera a la mejora de las condiciones del tipo de interés, inicialmente pactado o vigente o a la alteración del plazo (art. 9 Ley 2/1994, de 30 de marzo de subrogación y modificación de préstamos hipotecarios). También están exentas del gravamen de AJD las escrituras de subrogación en la posición de acreedor (art. 7 de la citada Ley).
Interesa recordar que, según consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos, se entienden vinculadas a los casos anteriores y por tanto exentas de AJD, las novaciones consistentes en la modificación del periodo de revisión del tipo de interés (V1411-09 de 16 de junio), el cambio del índice de referencia (V1706-09 de 16 de julio), la bonificación del tipo de interés (V0357-06 de 2 de marzo), el cambio del diferencial (V369-06 de 6 de marzo), la modificación o eliminación de la llamada “cláusula suelo” (V0261-14, de 30 de enero) y la supresión del límite mínimo y máximo de variación del tipo de interés (V2710-10 de 16 de diciembre). También la ampliación o prórroga del plazo (V1487-08 de 17 de julio) de un préstamo hipotecario así como el establecimiento o ampliación de un periodo de carencia (V1248 -09 de 26 de mayo).

Dónde está el riesgo.
Antes no se exigía el certificado de tasación en otros actos distintos de la constitución de hipoteca, pero ahora la DG viene exigiendo un nuevo valor de tasación en algunas novaciones, como la ampliación del capital del préstamo.
Y aquí está el riesgo, ya que parece que hay un nuevo criterio de la Agencia Tributaria que tiene su origen en la Consulta Vinculante de la DGT V1221-14, de 7 de mayo de 2014 en la que se establece claramente que cualquier escritura pública que documente la modificación del valor de tasación del inmueble hipotecado sí quedará sujeta a la cuota gradual de AJD, tomando como base el valor de la tasación y no pudiendo acogerse, en su caso, a la exención antes mencionada.

Nótese que en la ampliación del préstamo que conlleve alteración del valor de tasación, la base de cálculo para el tributo no será la cantidad del capital que se amplía, sino el valor total de tasación de la finca, lo que puede representar un dinero nada despreciable.

(A. Bautista en FEAPEN)

miércoles, 27 de enero de 2016

¿Se debe usar “y/o” en español?

Seguramente alguna vez has leido u oído frases como: “¿Quieres ir al cine y/o a la playa?” o “¿Vamos a comer pizza y/o mantecado?”.
En estos casos, seguramente han usado el “y/o” pretendiendo hacer explícita la posibilidad de escoger una de las dos o ambas, por si eres indeciso o goloso.
Sin embargo, la expresión “y/o” no se debe usar en español.
Me explico.
Hoy día la forma “y/o” se usa frecuentemente en muchos ámbitos: “Se ofrecen plazas para pianistas y/o violinistas”; “Se necesitan traductores de francés y/o inglés”, etcétera. No obstante, “y/o” es un calco del inglés “and/or” que es innecesario, puesto que la conjunción “o” tiene dos valores: exclusivo (una entre dos opciones) e inclusivo (ambas opciones).
Por lo tanto, la Real Academia Española desaconseja el uso de “y/o” y recomienda que solo uses “o” cuando quieras expresar que se puede escoger una o ambas alternativas. Por ejemplo, “En este cajón puedes guardar libros o libretas (es decir, una u otra cosa, o ambas a la vez).

Así que saca de tu vocabulario la expresión “y/o” y emplea en su lugar nuestra queridísima conjunción “o”, que incluye ambos significados. Qué maravillosa es nuestra lengua, ¿no?: con menos palabras decimos más.